domingo, 27 de noviembre de 2022

Cocina de Cuba

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Compotas para bebés, su confección y algunas de sus recetas (+ Video)

Cuando en una compota se combinan las virtudes del plátano, el mango y la piña, se consigue una gran cantidad de vitamina C, magnífica para fortificar el sistema inmunológico del cuerpo…

Alberto Jesús Quirantes Hernández
en Exclusivo 16/11/2022
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Compota-bebé-alimentación
Compota-bebé-alimentación

La palabra compota es una derivación de compote, palabra francesa que convertido al español es mezcla. Se asemeja a una mermelada de fruta, pero con mucho menos azúcar. Se trata de hervir poco tiempo la fruta entera o cortada en trozos con azúcar o no. Las compotas naturales son gratas tanto para los pequeños como para los mayores. Esta sabrosa comida es ideal para la nutrición de los pequeños en sus primeras etapas, pero también para adultos mayores, individuos enfermos, para aquellos con el tubo digestivo enfermizo, individuos a dieta o todo aquel glotón que seleccione algo dulce pero saludable. Perfectos para comer y para quienes están a dieta. Las compotas de fruta trituradas de las dietas infantiles suelen poseer menor contenido de azúcar, a menos de ser enriquecidas con vitaminas diversas, en especial la C capaces de alterar su sabor original. Los alimentos iniciales de un bebé deben distinguirse por ser alimentos fáciles de digerir, por una parte, mientras que por la otra es esencial que tengan pocas posibilidades de generar reacciones alérgicas; por esa razón es esencial tener presente qué alimentos puede utilizar el bebé cuando se comienza con la alimentación suplementaria, desde qué mes y cómo.

CRITERIOS PARA LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

Como sucede en muchos asuntos, en la situación de la alimentación complementaria es real que concurren multiplicidad de afirmaciones entre diversos pediatras. Y es que en tanto unos recomiendan iniciar con las primeras papillas y compotas del niño a partir de los 4 o 5 meses, hay pediatras que no son seguidores de ello hasta que el bebé alcance los 6 meses. Se debe tener cuidado que estas sugerencias dependan de si el bebé está consumiendo leche materna o leche artificial. En estos casos muchos pediatras sí proponen empezar con la alimentación complementaria a partir del cuarto mes, mientras que en el primero cuando el menor se alimenta de leche materna, se aconseja demorar el inicio de la alimentación complementaria hasta el sexto mes, pues es muchísimo mejor el empleo de leche materna de manera exclusiva. Es extensa la lista de propiedades de ingerir la fruta en forma de compota y entre ellas se cuentan que tiene una gran cantidad de fibras solubles y aunque no se le añada un extra de azúcar, por sí misma tiene menos que en el caso de otras preparaciones, aunque sí posee más dulzor natural. Proporciona mucha energía y originan saciedad logrando mantener el apetito controlado, mantiene la mayor parte de sus vitaminas originales, coopera con la pérdida de peso, regula el azúcar en el organismo y contiene pocas calorías. Es la mejor forma para que aquellos con dificultades de masticación puedan consumir fruta sin dificultades, siendo apropiada para longevos y chicos. Así mismo es excelente en caso de estreñimiento o diarrea. Si se cocina con la cáscara y con frutas no demasiado maduras, favorece el combate contra el estreñimiento. Como se pueden congelar, es una magnífica propuesta para consumir fruta en invierno. La compota de frutas es de elaboración sencilla; se hace solo con fruta picada en pedazos que se cocinan con poca cantidad de agua, debiendo cocinarse a fuego lento, para que los azúcares en ella contenidos se caramelicen pues eso dará más sabor a la compota sin añadirle nada de azúcar. Al congelarlas hace posible hacer grandes cantidades y conservarlas en el congelador o el freezer en porciones individuales para deleitarse con su   sabor y propiedades cuando se desee. Cuando en una compota se combinan las virtudes del plátano, el mango y la piña, se consigue una gran cantidad de vitamina C, magnífica para fortificar el sistema inmunológico del cuerpo.

LOS BENEFICIOS DE LA COMPOTA DE FRUTAS TROPICALES PARA EL BEBÉ

La compota de plátano es sin ninguna duda un plato de muy fácil digestión. Desde un punto de vista nutricional asombra por su increíble abundancia en hidratos de carbono. Además, tributa minerales como el potasio y el magnesio, y vitaminas como la provitamina A, el ácido fólico y la vitamina C. Es una fruta que contenta la vida e impide la depresión debido a su alto contenido de triptófano, relaja el cuerpo, levanta el ánimo y aumenta la sensación de felicidad, da energía al organismo, combate el agotamiento y controla los nervios. No obstante, no solo se trata de la felicidad, pues el plátano también contribuye en otros aspectos como es combatir el estreñimiento, disminuir los peligros de accidentes cardiovasculares, colabora a la pérdida de peso, provoca saciedad, previene el cáncer, apoya beneficiosamente el tratamiento de úlceras, alivia y previene la acidez gástrica y favorece la vista, entre otras cualidades. Por su parte la piña posee sorprendentes atributos antiinflamatorias de diversas clases como son antinflamatorias en general, antiedematosas, antitrombóticas y fibrinolíticas. Su poder antiinflamatorio es tan potente que existen investigaciones dirigidas a confirmar su empleo en casos de sinusitis aguda, artritis, gota o dolor de garganta. También la piña es un anticoagulante natural, favorece la producción de glóbulos blancos, es antioxidante y tiene una gran variedad de nutrientes. El mango, identificado por la medicina tradicional hindú o ayurbeda como una planta medicinal pues tiene muchos atributos que le acreditan esta condición pues tonifica el corazón, previene el envejecimiento prematuro, desintoxica, mejora los tejidos, el tránsito intestinal y la digestión, cuida el hígado, aplaca la sed y restituye electrolitos, protege la dentadura, previene la anemia, mejora las defensas del organismo, preserva la vista, es  excelente contra la tos y como expectorante, entre muchas otras cualidades.

RECETAS PARA HACER COMPOTAS

Preparación de la compota de frutas sin nada de azúcar

-Lo primero es higienizar y descascarar bien la fruta totalmente.

-Una vez tengas la fruta limpia y pelada, trocearla.

-En una olla donde quepa toda la fruta, echarla y añadir dos cucharadas de anís, una ramita de canela y agua hasta que toda la fruta esté cubierta.

-Colocar la olla en el fuego a temperatura media baja para que la fruta empiece a cocinarse y se ablande.

-Lentamente el agua y el anís van a reducirse. Si se queda seca la preparación se puede ir echando más agua poco a poco para no afectar el concentrado de fruta.

-El tiempo que demore la compota en la candela cambia según el tipo de fruta, pero se conocerá que todo está listo cuando la fruta esté blanda, aunque sea una fruta dura similar a la piña.

-Esta compota se puede confeccionar con la fruta que más agrade y, una vez lista, retirarla del fuego y dejarla en reposo unos minutos hasta que se asiente.

-Solo queda colar la fruta y quitar el almíbar obtenida, así como la ramita de canela.

-En la batidora batir toda la fruta para mezclar todo bien y añadir, si se desea, un poco del almíbar natural para conseguir el sabor deseado.

-Si falta un poco de dulzor se le puede adicionar una cucharadita de miel o de edulcorante, aunque por lo general no es necesario.

Compota de plátano

La compota de plátano se destaca por ser una de las predilectas del bebé, por su textura suave y su sabor tremendamente dulce siempre y cuando el plátano no esté verde.

Para confeccionar esta compota de plátano solo se tiene que pelar un plátano maduro, quitarle la cáscara y picarlo en pedazos, colocándolos en el vaso de la batidora. Se puede añadir una cucharadita de agua, aunque es posible que no sea necesario. Finalmente, se sirve en un recipiente infantil.

Receta de compota de guayaba

Solo se necesita agua, guayabas en dependencia de cuantas se vayan a cocinar y opcionalmente azúcar al gusto. Para los niños se sugiere no excederse en azúcar, porque no es saludable y la fruta la posee de manera natural.

Se lavan, pelan y cortan en pedazos las guayabas y se ponen en una cazuela a la candela con el agua. Se dejan hervir hasta que estén blandas, aproximadamente unos 20 minutos. Después se usa la batidora para mezclar, y se cuela para eliminar las semillas y obtener solo la pulpa. Se coloca en la candela durante cinco minutos.

Después de todo el proceso se necesitan pomos preferentemente de cristal para guardar la compota de guayaba en el refrigerador.

Receta de compota de mango

Ingredientes:

-300 gramos de mango

-30 gramos de azúcar opcional

-½ vaso de agua

Preparación:

-Se corta el mango en pedacitos y lo baten con la batidora junto con un poco de agua y azúcar.

-Si se desea, se puede no adicionar el azúcar ahora y tantear el dulzor una vez cocinada la fruta. Si no está lo suficientemente dulce para el gusto, se añade y se deja que se cocine un par de minutos.

-Una vez batido, se echa la pulpa en un recipiente apropiado y se pone a cocinar a fuego medio durante unos 15 a 20 minutos.

-Una vez cocinado, se pueden hacer 2 cosas, echarlo en un recipiente sin más, si se vas a consumir en pocos días, 4 o 5 como máximo, o envasarlo al vacío. Para esto, sólo se tienes que echar la compota en un recipiente previamente hervido en agua, introducirlo tapado en un recipiente o cazuela con agua caliente, cuanto más cubierto el frasco con agua mejor, y dejarlo cocinar 1 o 2 minutos, pues de esta manera se hará el vacío y se tendrá una perfecta conserva de compota de mango que durará meses.


Alberto Jesús Quirantes Hernández

Profesor Consultante y Jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Docente Dr. Salvador Allende en La Habana, Cuba.


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