domingo, 27 de noviembre de 2022

¿Qué puede comprar Martina hoy?

El concepto de moneda fraccionaria va incluyendo los billetes de a uno, de tres y hasta de cinco pesos...

Félix Arturo Chang León
en Exclusivo 30/09/2022
3 comentarios

Por muchos años que hayan pasado, difícilmente alguien no recuerde el cuento de Cucarachita Martina, sobre todo el argumento de ella para rechazar las propuestas de matrimonio y cómo el aceptado, el Ratoncito Pérez cae en la olla por la golosina de la cebolla.

Sin embargo, en la última de las ferias agropecuarias uno de los tantos clientes aludió a otra parte del texto infantil, demostrando que hay personas capaces de sobreponerse a la generalizada estrechez financiera y logran situaciones hilarantes que nada tienen que envidiar al mejor de los programas humorísticos de radio y televisión.

Resultó que había concurrido un comerciante de nuevo tipo, de esos que gracias a la desmesurada necesidad abusan del prójimo a sabiendas de que ante su filosofía de los tomas o lo dejas, los demás tienen que doblegarse masivamente.

Por supuesto que al vendedor poco le importaba, ni le importará, el aspecto ni la suciedad, y una cucaracha salió tranquilamente de la mercancía en exhibición, ante la vista de todos los clientes, entre los cuales una señora entrada en años dijo:

“Ahí va la Cucarachita Martina a ver qué se compra, que se encontró una monedita.”

Otro agregó otras observaciones que provocaban risas según iba hablando. No dispongo de grabación, por lo cual trato de ser lo más textual posible:

Miren bien a ver si la monedita que lleva es de oro, plata o se trata de un diamante porque si se encontró algo redondito no puede ser de más de 5 pesos, y con eso en Cuba no se compra ya nada porque no hay nada que cueste 5 pesos. Fíjense que ya los niños cuando piden es de 25 para arriba.

La iniciadora de la charla dijo (textual):

“Yo dije que salió a ver qué se compra, no que va de compra porque Martina está como todos nosotros, entre revendedores.”

Todos los llamados concurrentes eran revendedores, incluyendo a una persona de edad avanzada que pudiera ser el protagonista de un cuento (no infantil sino macabro) de alguien que se encontró una monedita de tres pesos, compró una jabita plástica en 2, las revendió a 5, recaudó 10 y se volvió a comprar otras 5 para revenderlas en 25, adquirió 14 y con la reventa obtuvo 70…

Al hallazgo de la moneda de tres pesos, se le puede agregar que el contexto es de que el productor vende a un precio que según va pasando de un revendedor a otro en un encadenamiento en el que todos quieren ganar lo mismo que el primero y así puede ir subiendo hasta llegar a cifras capaces de desordenar las ideas más geniales explicadas por cualquier economista.

¿Alguien se anima a escribir una nueva versión del cuento de la Cucarachita Martina? Si alguien se decide, puede tomar los ejemplos.


Félix Arturo Chang León

Periodista cubano de origen chino que nació y vive en Cuba. Santa Clara. Dirigió el periódico Vanguardia durante 16 años.

Se han publicado 3 comentarios


Arturo Chang
 30/9/22 16:33

Este cuento no sé ha acabado y hay otro que no ha empezado. Los revendedores caerán como el ratoncito Pérez por la golosina de la cebolla. Confiemos.

Ivon
 30/9/22 10:30

 Hoy en dia todas las mujeres somos la cucarachita Martina, rodeadas de  personas inescrupulosas que solo les interesa ingresar a sus bolsillos, a costa de la necesidad ajena. Es triste que nadie le ponga el cascabel al gato, mientras nosotras hacemos malabares para llevar un plato de comida a la mesa, a veces vendiendo algun articulo o prenda de valor para poder llegar a fin de mes. Yo por lo menos no tengo experanza de que esto mejore, porque cada dia tenemos pruebas mas duras que agudizan la situacion en Cuba, y por mucho que expliques de economia y bloqueo a las madres cubanas nada las consuela cuando no tienen como alimentar a  sus hijos decentemente.

Mayte
 6/10/22 14:16

Exactamente, esto es  como La Historia sin fin, de nunca acabar, y si tienes hijos mas se complica, pero como se dice: Quien le pone el cascabel al gato?

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