sábado, 2 de marzo de 2024

Proteger maternidades y paternidades, una decisión humana

Que madres o padres en Cuba puedan recibir ahora, hasta los 15 meses del bebé, la prestación social por maternidad, es una medida más que responde a las verdaderas necesidades de la crianza en esa etapa...

Yeilén Delgado Calvo en Exclusivo 07/02/2024
0 comentarios
Mujer embarazada
Recientemente, el Gobierno anunció que a las madres o padres trabajadores se le incrementa por tres meses la prestación social, que llegaba hasta el primer año de vida del hijo (Tomada de ACN)

Despacio, como quien cuenta los detalles de una odisea, queriendo reconocer el esfuerzo que supuso pero temiendo que la evocación traiga el dolor, nuestra compañera de trabajo recuerda cómo fue dejar a su hija en el círculo infantil con solo tres meses.

"Era tan pequeña -nos dice- y yo me iba con el corazón roto, temiendo siempre que le fuese a pasar algo. Es verdad que había recursos y personal para cuidarla, alimentarla, bañarla, y me la entregaban limpiecita, pero yo sentía que me necesitaba mucho y yo a ella".

Aún hoy, cuando su hija es ya una mujer, cree que aquella separación temprana, porque la licencia de maternidad no iba más allá de esos exiguos meses, tuvo consecuencias en la personalidad de su niña y en la relación de ambas, aunque no sean perceptibles para los demás.

Oyéndola, las madres de estos tiempos nos sentimos afortunadas por haber disfrutado a nuestros bebés hasta el año; es una oportunidad inmensa poder experimentar todos los hitos de esa etapa, con un respaldo monetario.R

Ese beneficio resulta aún una lejana aspiración para muchas trabajadoras del mundo. Según el estudio de Unicef, Maternidad y paternidad en el lugar de trabajo en América Latina y el Caribe (ALC), publicado en 2020, el 37,5% de todos los países de la región (9 países) ofrecían entre 12 y 13 semanas.

"En comparación con otras regiones, ALC tiene una duración promedio de licencias de 15 semanas, lo que coloca la región en el punto medio. Las duraciones promedio más largas de la licencia de maternidad se registran en Europa Oriental y Asia Central (27 semanas) y las Economías Desarrolladas (21 semanas). El promedio regional más corto es en el Medio Oriente (9 semanas)".

En cuanto a la licencia por paternidad los números son mucho más discretos: "Cuatro países en ALC (26%) ofrecen entre 11 y 15 días, lo que está por encima del promedio mundial de 2013 (14 países o 8%). Ninguno de los países de ALC ofrece licencia de paternidad  por estatuto más allá de 2 semanas, que es incluso más bajo que el promedio global del 6% en 2013, todos los cuales se encontraban en economías desarrolladas".

Las cifras permiten alquilatar la voluntad política del Estado cubano de proteger las maternidades y paternidades, pues los padres también pueden acogerse a la prestación social por paternidad una vez concluida la licencia posnatal de la madre.

Recientemente, el Gobierno anunció que se incrementa por tres meses la prestación social, que llegaba hasta el primer año de vida del hijo; de tal forma la madre o el padre podrán estar con su bebé hasta los 15 meses de nacido.

Según destacó el diario Granma, "es la segunda vez en menos de un quinquenio que Cuba adopta una resolución de tan alto beneficio para los progenitores.

"En 2021, con la aprobación por parte del Consejo de Estado, del Decreto ley de la maternidad de la trabajadora y la responsabilidad de las familias, se incrementó y concedieron iguales derechos a las madres trabajadoras del sector estatal y del no estatal.

"Esta norma tuvo como novedad la implementación del pago del 100 % del salario de la trabajadora, si tuviera un embarazo de riesgo, y la eliminación del requisito de haber laborado 75 días para tener derecho al cobro de las prestaciones económicas y sociales"

Es imprescindible mencionar otras ventajas que tienen las madres y padres trabajadores en Cuba, como lo es que, si se incorporan a trabajar antes del periodo establecido, pueden cobrar su salario junto a la prestación social.

Asimismo, el Decreto ley 71 del 2023, introdujo cambios acordes con el nuevo Código de las Familias, y extendió el derecho a la protección para el cuidado de la hija o el hijo, a otras personas que trabajan, como consecuencia de la multiparentalidad, la filiación adoptiva, asistida y socioafectiva, según los tipos y fuentes de filiación previstos en el Código.

En un momento de crisis económica en que se necesita especialmente toda la fuerza de trabajo posible, ofrecer tres meses más para que se esté con el niño o niña, responde al desarrollo del infante, que muchas veces aún no camina  y, en consecuencia, necesita mucho de su adulto de apego; y también les da la oportunidad a los cuidadores de organizar  la entrada al círculo o guardería.

Este tipo de medidas, si bien se insertan dentro de un grupo de esfuerzos para porpiciar el incremento de los nacimientos,  poseen, ante todo, un enfoque de derechos.

Son necesarias, no obstante, otras iniciativas para que las madres trabajadoras puedan conciliar mucho mejor vida laboral y crianza: ¿Cuántos padres se acogen a la licencia? ¿Tienen todas las madres plaza para sus hijos en círculo o casita infantil? ¿Y el acceso a los pañales en moneda nacional o a alimentos prehechos que eliminen las largas jornadas en la cocina? ¿Entienden todas las administraciones lo que implica llegar a tiempo a la hora de recogida de los centros escolares, o las ausencia por enfermedad de los hijos, mal tiempo, o problemas en círculos y escuelas?

Son muchísimas interrogantes y los problemas que traslucen no tienen fácil solución, no obstante, que la legislación se mueva siempre en sentido de más derechos es un signo muy positivo.


Compartir

Yeilén Delgado Calvo

Periodista, escritora, lectora. Madre de Amalia y Abel, convencida de que la crianza es un camino hermoso y áspero, todo a la vez.


Deja tu comentario

Condición de protección de datos