Expertos de la ONU condenaron este jueves la orden ejecutiva emitida por el presidente de Estados Unidos el 29 de enero de 2026, que declara una supuesta emergencia nacional y autoriza la imposición de aranceles comerciales a las importaciones de petróleo de terceros países a Cuba.
De acuerdo con el sitio cubaminrex tal medida "impone un bloqueo de combustible a la mayor de Las Antillas, y constituye una grave violación del derecho internacional y una grave amenaza para un orden internacional democrático y equitativo”, declararon los expertos.
En La Habana la Red de Economistas manifestó su más enérgica y absoluta condena a la nueva escalada imperialista, y la califica como un acto de carácter fascista, al pretender asfixiar económicamente a toda una nación, violando el Derecho Internacional y los principios más elementales de convivencia y soberanía entre los pueblos.
Un epicentro visible: la crisis energética
"Si el bloqueo tiene un epicentro visible en 2026, ese es la crisis energética. La persecución sistemática de buques petroleros —una práctica que Washington ejerce con celo casi religioso— y la prohibición absoluta de importar piezas de repuesto para centrales termoeléctricas (muchas con tecnología estadounidense obsoleta pero irremplazable) han creado un colapso premeditado".
Bajo el título de: "Cuba. Asfixia calculada, el bloqueo como arquitectura del sufrimiento", en la edición de Resumen Latinoamericano del 12 de febrero Alejandro Marcó del Pont (de Rebelión), hace esa valoración, y subraya:
"En febrero de 2026 el 60% del territorio cubano experimenta apagones simultáneos que duran entre 8 y 14 horas diarias.
"La dimensión estratégica de esta asfixia energética se revela en números crudos: Cuba necesita importar aproximadamente 80.000 barriles diarios de petróleo para funcionar mínimamente, pues su producción nacional apenas alcanza los 32.000 barriles diarios de crudo extrapesado —inadecuado para la mayoría de usos y dañino para las ya deterioradas infraestructuras-.
"El consumo total de la isla (120.000 barriles diarios) representa apenas el 0,1% del consumo mundial, una demanda minúscula que, sin embargo, se convierte en campo de batalla geopolítico", precisa el artículo de Resumen Latinoamericano.
Al decir de la colega Angélica Paredes, del equipo de prensa de la Presidencia, "más allá de las cifras millonarias que han dañado nuestro desarrollo económico, cada cubano tiene su propia vivencia de la hostil política de Washington: el medicamento que nos falta, los materiales escolares, la industria que se detuvo por los equipos que no pudimos comprar, la vivienda que no se construyó, el transporte carente de piezas de repuesto, y qué decir de la situación electroenergética nacional, que cada día golpea todos los sectores de la vida nacional".
En Estados Unidos continúa la lucha contra el cerco económico a Cuba
Mientras la Casa Blanca aplica con rigor su guión contra Cuba, en el interior de la sociedad norteamericana una buena parte de sus ciudadanos, e incluso de la emigración cubana en ese país, favorece la normalización de las relaciones bilaterales. En el Congreso de los Estados Unidos, que convirtió en Ley las disposiciones del bloqueo, también existen congresistas opuestos a esa política.
Precisamente uno de ellos el demócrata Jim McGovern, miembro de Alto Rango del Comité de Reglas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, introdujo este jueves un nuevo proyecto de ley para levantar el bloqueo contra Cuba.
La iniciativa rechaza seis décadas de política exterior fallida contra la isla y aboga por el uso de la diplomacia y el diálogo, según un comunicado publicado en la página oficial del representante por Massachusetts, informó Prensa Latina.
McGovern impulsó la HR 7521, Ley de Comercio entre Estados Unidos y Cuba, en respuesta a las recientes medidas de la administración de Donald Trump dirigidas a imponer el bloqueo petrolero total a la mayor de las Antillas, el cual refuerza el cerco unilateral de la Casa Blanca.
Asimismo en coincidencia con el arribo este jueves a La Habana de un buque de la Armada Mexicana con ayuda humanitaria, una coalición internacional de activistas y sindicalistas anunció que prepara para marzo una flotilla denominada Nuestra América, con productos vitales para el pueblo cubano.
Diversos medios de prensa y plataformas digitales aluden a esta iniciativa lanzada por la organización Progreso Internacional, y cuyo objetivo es desafiar el bloqueo estadounidense y entregar alimentos, medicinas y suministros esenciales a un país que enfrenta apagones y enormes carencias materiales, como consecuencia de las pretensiones del gobierno de Estados Unidos de asfixiar su economía.

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