viernes, 19 de julio de 2024

Las flores como recuerdo imperecedero

Un homenaje al héroe de Yaguajay Camilo Cienfuegos…

Adriana Mani Benítez en Exclusivo 28/10/2023
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Camilo Cienfuegos 1
Por sus méritos, asciende a Comandante de la Revolución, cargo que asume con honor y responsablemente. (Claudia Yilén/Cubahora) (Claudia Yilén Paz / Cubahora)

En estos días de octubre, uno recuerda de su niñez, cuando nos enseñaban en la escuela a recitar el poema de Mirta Aguirre dedicado a Camilo Cienfuegos:

“Capitán tranquilo,

paloma y león,

cabellera lisa

y un sombrero alón;

cuchillo de filo;

barbas de vellón,

una gran sonrisa

un gran corazón.”

Desde la primaria, con este poema, uno aprendía del barbudo de la sonrisa amplia y el sombrero alón, de su valentía, su temeridad, sus sacrificios por la libertad de la patria, su jovialidad, amigo de hacer maldades desde pequeño, jaranero, rebelde, pero muy serio para sus responsabilidades con la patria.  Así, de manera sencilla, uno aprendía a admirarlo como héroe y entusiasmados todos los niños, buscábamos flores para llevarle a Camilo el 28 de octubre. Mi maestra Iris – maravillosa pedagoga- nos decía que, entre todas las flores, buscáramos las más humildes, silvestres, las más lindas, de los patios del barrio, que eran esas las que más le agradaban a Camilo porque era un hombre de pueblo, que le gustaba la sencillez.

Camilo Cienfuegos Gorriarán, durante el penúltimo año de la tiranía machadista, en el seno de una familia humilde en Lawton, hijo de un matrimonio de emigrantes españoles, Ramón Cienfuegos, sastre de profesión, y Emilia Gorriarán. Siguió los pasos de su padre y se dedicó a ser aprendiz de sastre mientras realizaba sus estudios en la Academia de San Alejandro, la cual tuvo que abandonar por estrecheces económicas.

Posterior al Golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952, Camilo se suma a la lucha antibatistiana, al punto de ser fichado por los órganos represivos de la dictadura. Por esa razón, emigra a Nueva York, desde donde conoce de la preparación de la lucha guerrillera de Fidel Castro en México y se incorpora a la expedición del yate Granma. En la Sierra Maestra, tuvo una valiosa y heroica participación en combates tan esenciales como: La Plata, El Uvero, Pino de Agua, entre otros. Por sus méritos, asciende a Comandante de la Revolución, cargo que asume con honor y responsablemente, al decir:

“(…) Gracias por darme la oportunidad de servir más a esta dignísima causa, por la cual siempre estaré dispuesto a dar la vida. Gracias por darme la oportunidad de ser más útil a nuestra sufrida patria. Más fácil me será dejar de respirar, que dejar de ser fiel a su confianza. Siempre a sus órdenes.”

Su amigo, el Comandante Ernesto Guevara siempre lo reconoció como el señor de la Vanguardia, el precursor, fue el primero en dirigir acciones combativas del Ejército Rebelde, fuera del territorio montañoso, entre las ciudades de Bayamo, Manzanillo y Victoria de Las Tunas. Cumplió a cabalidad la orden de Fidel, de extender la lucha al territorio nacional. En un primer momento tenía la tarea de llevar la lucha hasta Pinar del Río, como lo hizo en el siglo XIX Antonio Maceo, de allí el nombre de su columna invasora número 2.

Por asuntos de estrategia militar, se necesitó que Camilo apoyara a Ernesto Guevara en la liberación de Las Villas. Camilo combatió en la zona norte de las Villas y liberó los pueblos aledaños, entre ellos: Zulueta, General Carrillo, Iguará, Mayajigua y Yaguajay. En el caso de este último pueblo, por el duro batallar durante 9 días para ocupar el cuartel y lograr liberar este pueblo, se le recuerda como el héroe de Yaguajay.  Después, de la victoria en Las Villas, de la liberación de sus pueblos y de la huida del dictador Fulgencio Batista, por orden de Fidel Castro, se trasladaron rápidamente a La Habana, donde Camilo se ocupó de tomar la mayor fortaleza militar del país, cuartel militar de Columbia.

El comandante Camilo Cienfuegos es también conocido por ser un joven con gran sentido del humor, propenso a las bromas entre compañeros, de él trascienden varias anécdotas registradas algunas en el diario de guerrilla de Ernesto Guevara. Fue amante del béisbol, de los deportes, de la amistad sincera y fiel a la patria, a la revolución y a Fidel.

Posterior al triunfo revolucionario, fue jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde. Junto a otros Comandantes de la Revolución, jugó un papel fundamental en la creación de las Milicias Nacionales Revolucionarias. Desde su cargo en el Ejército Rebelde, se ocupó de la detención de Hubert Matos por el intento de sublevación en Camagüey. De regreso a La Habana, sufre un trágico accidente aéreo y la avioneta en la que viajaba desaparece en el mar un 28 de octubre de 1959.

Al pasar de los años, recuerdo los 28 de octubre, en el patio central de mi escuela primaria, como un día diferente. Primero realizaban un acto custodiado por dos niños vestidos del Che con la boina y de Camilo con el sombrero alón. Allí, siempre recitaban el poema de Mirta Aguirre sobre Camilo Cienfuegos. Con la música de fondo de la canción: “Cuba, que linda es Cuba/ quien la defiende la quiere más/ que linda es Cuba; salíamos todos los niñitos en fila por la puerta de la escuela.

Los 28 de octubre, nos llevaban de la mano los maestros, de dos en dos, con las manitas llenas de ramilletes de flores silvestres hasta el río. En la orilla, le regalábamos las flores a Camilo. Siempre, o al menos la primera vez, le preguntábamos a la maestra, cómo le llegaban las flores a Camilo. Entonces, nos explicaban, que la corriente del río la arrastraban hasta el mar, el lugar donde había desaparecido físicamente.

Y regresábamos satisfechos y felices para la escuela porque con las flores de los niños, de ayer y hoy, Camilo sabe que su pueblo le está agradecido por su bregar, sus ideales y que lo recuerdan eternamente.

Camilo Infografía


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Adriana Mani Benítez

Vicepresidenta Primera de la Unión de Historiadores en Villa Clara


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