jueves, 1 de diciembre de 2022

100 años de una revista joven

La Revista Alma Mater nació el 18 de noviembre de 1922, hace ahora cien años, como la voz del estudiantado universitario cubano, una encomienda bien asumida durante un siglo…

Narciso Amador Fernández Ramírez en Exclusivo 18/11/2022
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Portada Revista de Alma Mater Aniversario 90
Portada por el 90 aniversario de la publicación, una de sus más emblemáticas.

Julio Antonio Mella le dio vida y, cumplido su primer siglo de vida, sigue siendo la revista joven más longeva de Cuba.

En su editorial fundacional, el joven de 19 años Julio Antonio Mella dejó claros sus propósitos, los cuales, jamás han sido traicionados a lo largo de estos cien años.

Escribía Mella en el editorial titulado Nuestro Credo: “Por medio de este órgano los estudiantes cubanos se comunicarán espiritualmente con todos sus compañeros que hablan el idioma de Cervantes en ambos hemisferios, y divulgaremos así la cultura, el valor de la juventud intelectual cubana. Y esto, es obra beneficiosa a la patria. Por ella laboramos; para ella nacimos”.

El joven Julio Antonio, quien llegaría a ser una de las figuras precursoras del marxismo en América Latina y fundara, además de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), nuestro primer Partido Comunista, en ese primigenio artículo de Alma Mater explicitaba, igualmente, los objetivos de la publicación, la cual nacía al calor de las luchas estudiantiles en la Universidad de La Habana.

“Trabajar por la unidad y en defensa de los legítimos derechos e intereses del estudiantado y la Patria, y tender un puente de comunicación con la juventud estudiosa de América Latina y el Caribe, en busca de la unión necesaria para el triunfo de una causa común de renovación y progreso”.

Renovación y progreso sería la bandera izada desde entonces desde las páginas de Alma Mater. Lucha y antimperialismo serían también sus divisas editoriales a lo largo de su longeva historia.

El pensamiento de avanzada de Mella no sería olvidado por sus continuadores. Tampoco su agudeza al oponerse a la intromisión yanqui en los asuntos de Cuba, cuando desde sus páginas escribía, unas veces bajo el pseudónimo de Lord Mac Partland, su apellido materno, y otras como Zeus, el dios principal de la mitología griega:

“Qué más nos van a apretar si ya sacamos la lengua, ¿acaso no les basta tener Guantánamo, la Enmienda Platt, o sea toda Cuba y su honor, la mayor parte de los centrales de azúcar, casi todos los bancos y casi todo el comercio en general? El ideal de Bolívar debe ser nuestra aspiración, el de Monroe es nuestra muerte”.

Con altibajos editoriales, pues dejó de circular durante algunos años, hasta reaparecer el 12 de abril de 1952, un mes después del golpe de estado de Fulgencio Batista, Alma Mater sirvió de denuncia a los atropellos y las injusticias y sus artículos contribuyeron a  fortalecer los ideales de redención patria.

Varios estudios se han hecho de la publicación a lo largo de los años. Sus diferentes secciones, reseña una investigación de sus primeros ocho números, entre los años 1922 y 1923, se correspondían con las diferentes carreras que entonces se estudiaban en la vetusta universidad habanera, única de su tipo en el país por entonces.

Para la Facultad de Derecho estaba la sección En el feudo de Bustamante, escrita por el propio Mella, Por Medicina (de la Facultad de Medicina), Letras y Ciencias (de la facultad homónima), Con Cocaína (de la Escuela Dental) y De Farmacia (de la Escuela de Farmacia).

La referida investigación reseña, y cito: “Hubo otras secciones como Nosotros en la que se compartían pequeñas notas de la publicación y de su equipo editorial; Chiquitas universitarias, en la que se realizaban estampas de las alumnas de cada carrera; Tipos populares, con semblanzas de personajes pertenecientes a la administración del centro educativo y a los estratos populares de la sociedad nacional; Caribelandia, que servía para dar respuestas a interrogantes llegadas a la redacción; y Desde mi conuco, escrita por el Caribe Fifi, a modo de píldoras informativas de color respecto a la Universidad y su alumnado”.

Hoy, Alma Mater es una revista de la Casa Editora Abril, dirigida especialmente a los universitarios cubanos y con una versión digital por Internet, disponible en www.almamater.cu.

Refleja y problematiza temas afines a la vida universitaria y a la realidad del país. Además, difunde logros científicos, deportivos y culturales, tanto del ámbito universitario, nacional como internacional. Mantiene inalterable entre sus propósitos potenciar la cultura del debate, dar cuenta de las polémicas universitarias y no perder su condición de ser una auténtica voz estudiantil.

Sin que haya estado exenta de contradicciones, por la manera de enfocar las complejas problemáticas actuales, Alma Mater sigue manteniendo abiertas las puertas a todos los universitarios para que polemicen, compartan sus obras, sugieran sus temáticas, fotografías, inquietudes. Igualmente, conserva su condición de unidad docente, que recibe cada año a estudiantes de diferentes especialidades.

Como afirmó la periodista Margarita Barrios en un artículo homenaje a la publicación por su aniversario 85: “En su empeño está ser tan joven como sus destinatarios y vibrar al ritmo de una universidad nueva, heterogénea, que se multiplica en cada municipio del país”.

Por el onomástico cien variadas han sido las actividades. La Casa del Alba Cultural acogió el miércoles 16 de noviembre un espacio para reverenciar el legado histórico y patrimonial de la revista. Igualmente se inauguró la exposición fotográfica Alma Mía, de Elio Mirand, quien fue durante varios años fotorreportero de la publicación.

Y en los primeros días de noviembre fue presentado el libro Las luchas de Mella en la Universidad, cuyo presentador, el doctor en Ciencias Históricas Fabio Fernández Batista, afirmó del fundador de Alma Mater: “Se convierte en el portavoz, en el paladín de una de las líneas de transformación: la idea de la reforma, para remover las bases del centro de educación superior como espacio político y en el ámbito docente”.

Cien años, un siglo, para una revista joven. Para la Madre Nutricia de la Universidad de La Habana, la que siempre estará con los brazos abiertos al porvenir de Cuba, a su futuro.


Narciso Amador Fernández Ramírez

Periodista que prefiere escribir de historia como si estuviera reportando el acontecer de hoy


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