Entre compasión y pena escribo estas líneas, es una mezcla de sensaciones extrañas que transitan de la sublime tristeza a la resignación total pues el equipo de béisbol de Matanzas, ese que dirige Víctor Mesa, volvió a perder en semifinales, en esta ocasión contra Granma y aunque existen muchas interrogantes respecto al porque del resultado, hoy no voy a criticar al director solo voy a desahogarme un poco y tratar de menguar el sufrimiento de muchos.
Como un bolero, persisten las añoranzas
La calidad que tiene el béisbol cubano queda lejos de la de tiempos atrás , pero es una realidad concreta de tal modo que hablar del tema saca las lágrimas a muchos entre los que me incluyo, porque amo la pelota , es algo que va en mi sangre de auténtico criollo y como matancero sufro al ver cómo año tras año desde que Víctor comenzara a dirigir, la frustración que deja la derrota invade el alma de mis coterráneos ya sea por la mala actuación de los árbitros , por el pitcheo o por los errores, las ganas siempre quedan y echarle la culpa al coach parece la solución pero no debemos hacer leña del árbol caído aunque siempre de lugar a ello, es necesario reflexionar y hacerlo bien.
Historias Paralelas y retrospectiva necesaria
El manager villaclareño despertó a la provincia de un letargo de casi veinte años de ausencia en la élite, pero él es un hombre que forma equipos, con acertado manejo del llamado “team work”, lo único es que no gana, sus años al frente de Villa Clara lo demuestra y estos con los Cocodrilos lo reafirman, la explicación a este asunto aporta material para un nuevo trabajo…, en fin la esencia del problema es que merece el reconocimiento salvando ciertas distancias.
Los Citricultores y Henequeneros, equipos autóctonos de la provincia tuvieron en su inicio una trayectoria similar, con excelente jugadores, todos matanceros, batallaban por el cetro con lo mejor de Cuba pero este le era esquivo hasta que los rimeros ganaron y después en 1990 y 1991, los comandados por Gerardo Junco impusieron su nivel con una constelación de estrellas que hoy están relegadas al olvido, dígase Julio Germán Fernández, José Estrada , Eduardo Cárdenas, Juan Manrique y Jorge Luis Valdés entre los principales, incluso el mismo “Cile” , alguien que si puede ostentar lo que quiera y muchos ni lo conocen o no lo recuerdan.
La condición es seguir, la paciencia dará el éxito y también la satisfacción, el tiempo retribuirá a la entrega, solo queda esperar y evitar que la obstinación no llevé al conformismo por lo logrado y la renuncia a ganar el oro sea una salida fácil a la cuestión, porque a Ciego le pasó lo mismo, perdían siempre en cuartos y semis hasta que le ganaron a Industriales y hoy van por su tercera corona.
Breves apuntes
Víctor puede irse o quedarse, sus polémicas son harina de otro costal y al final la maestría deportiva es lo que en realidad puede dar la añorada victoria.
Marian
20/1/17 12:45
Si Victor no dirige mas perdera la pelota cubana porque a pesar de sus controvertidas acciones en ocasiones, el es un excelente director y ha sabido impregnarle al equipo de Mtzas el amor a su camiseta. Tiene muchos detractores que no se le acercan ni a los tobillos y el equipo Mtzas quedo en tercer lugar pero en cual quedaron los demas??? desde que el dirige Mtzas ese equipo ha sido de los mejores que nadie lo olvide!!!!
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