martes, 7 de febrero de 2023

La Enciclopedia que nos acompaña, desde una vuelta del dial

La radio es compañía y en tal sentido, Enciclopedia posee elementos dentro de su programación que la hacen más humana y sentida, más nuestra...

Mauricio Escuela Orozco en Exclusivo 10/11/2022
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Radio Enciclopedia posee todos los episodios de una vida en la cultura. (Tomada del Facebook de la Radio Enciclopedia)

Radio Enciclopedia posee todos los episodios de una vida en la cultura. Es la emisora de los artistas y del pueblo, la que a diario enseña esas facetas que evidencian el recorrido de un país y de una universalidad. No se trata solo de la música sino de la obra radial que durante décadas ha sido un excelente punto de referencia en el continente. Cuba tiene en su haber hitos en ese panorama que aún no han sido igualados. A saber, plantas como Radio Reloj, CMBF Radio Musical Nacional y la propia Radio Enciclopedia. Por ello la potencia de este país se mantiene incólume en los anales del medio, como reconocen afamados intelectuales e investigadores.

La radio es compañía y en tal sentido, Enciclopedia posee elementos dentro de su programación que la hacen más humana y sentida, más nuestra. El saber viene acompañado de una sensibilidad especial, de un sentido de la justicia social que lleva hasta a los más humildes la obra y el empeño de los radialistas. Se trata de una planta que desde las Gotas del Saber hasta cada uno de los demás programas y cuñas de la estela de dicha señal ha sido maestra, amiga y también un soldado contra la ignorancia y la falta de espíritu. Se pensaba que con las redes sociales la radio muriera o se debilitara, pero Radio Enciclopedia posee más vida que nunca y hay muchas personas que ven en el medio no solo un pasatiempo sino una forma y un estilo de vida. Así, la emisora no solo empodera desde el conocimiento, sino que hace que la gente alcance niveles de sensibilidad, de apego y de relaciones humanas.

En su aniversario 60, esta planta ha logrado que las personas estén más unidas a un medio que en Cuba es esencial para explicar la cultura de los últimos cien años. La ensoñación de cada uno de los episodios trasmitidos ha salido de las imaginaciones y la creatividad prolíferas del cubano común y universal, tal y como lo pensó José Martí, ese que injerta el mundo en nuestra república. Porque Radio Enciclopedia es un pequeño globo terráqueo penetra en nuestros hogares durante todo el dia y nos acompaña en los quehaceres de la cotidianidad. Más que un libro abierto, la emisora es una especie de laberinto como lo concibió Borges, donde no nos perdemos, sino que hallamos el hilo esencial de la existencia y su máximo sentido. Quiere esto decir que Radio Enciclopedia no se detiene en su bregar por la cultura, sino que participa en un país que, a pesar de las duras condiciones, no deja de tener ensoñaciones y de querer un espacio propio en el concierto de las naciones civilizadas. Enciclopedia trasmite conciertos, hace tertulias, coloca estrenos y le da promoción a grandes artistas cubanos y extranjeros. Es un nexo con lo más selecto y lo mejor de la vida y un lujo que nos hemos permitido los de aquí, los mismos que seguimos llevando el espinoso camino de la soberanía.

Si Radio Reloj es la primera y casi la única que da la hora y noticias constantemente desde hace décadas, si CMBF es una planta que se dedica a la música de concierto y clásica más selecta, Enciclopedia quiere llevar todo eso al lenguaje de la gente y establece líneas empáticas con el público. No es una radio comercial ni lo será, porque su principio y su fin es la cultura misma, sin otro asidero. Por ello estos proyectos se han mantenido pues en otro entorno ya se los hubieran tragado. Aquí, decir que se hará un espacio para la perenne sensibilidad es algo sagrado. Todo recurso debe darse sin dilación. Y así acontece con Radio Enciclopedia. Porque su discurso es embriagador, pero no enajena sino que despereza el alma, la trae a nosotros de vuelta, es una esencia viva en medio de las vicisitudes.

En mi caso, he vivido buena parte entre CMBF y Radio Enciclopedia, oyendo ambas emisoras y teniéndolas de amigas. He escrito columnas y otras piezas inspirado en sus espacios y en la gente hermosa que estas plantas presentan. Esas iluminaciones tienen lugar mientras uno hace los quehaceres, como colar el café o lavar la vajilla. La radio te atrapa en esos recodos de la vida y te hipnotiza. No eres más tu dueño, sino que vas de la mano del arte hasta el laberinto y conoces al minotauro. Ese ser mitológico, en realidad, siempre fue una metáfora del descubrimiento y de la epifanía, de la creación y de la luz.

Cuando Borges escribió sobre el laberinto de una biblioteca y sobre la posibilidad de que en pequeños espacios se halle lo infinito, quizás se refería a fenómenos como la radio. La cultura al alcance de todos. Además de ser un sonido entrañable, Radio Enciclopedia es borgeana, laberíntica, culta. La medida de cómo en estos 60 años se ha aportado a la cultura está en el cariño y el reconocimiento, en el prestigio y el espacio ganado, en la valoración positiva de tantas personas. Enciclopedia es la planta que nos ha tocado el corazón, más allá del conocimiento, de la excelencia, del profesionalismo.

Por eso valen las loas y las críticas, los señalamientos y los logros. Porque la radio se va renovando y avanza en los medios digitales. Toma de aquí y de allá y crece, se hace más fuerte y más creíble. Toca la puerta de nuestra casa y se sienta, toma café, conversa, nunca se calla pues tiene mucho que decir. Es nuestra amiga.

Cuando en 60 años más se toque el tema de Radio Enciclopedia, estaremos en otro momento muy distinto de la historia, pero sabemos que nada habrá opacado la luz que nos acompaña, desde una vuelta del dial.

Así queremos que viva su inmortal existencia para nosotros y para las generaciones que están por venir.

Radio Enciclopedia, borgeana y laberíntica.


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Mauricio Escuela Orozco

Periodista de profesión, escritor por instinto, defensor de la cultura por vocación


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